LAS VOCES DE LOS ABORIGENES AUSTRALIANOS 5ºPARTELa excitación flotaba una mañana en el aire cuando el pequeño grupo formó el circulo habitual de cara al este. Un indicio de color indicaba apenas la llegada del alba. Mujer Espíritu se situó en el centro y reemplazó al Anciano de la Tribu, que había concluido su parte de la adoración matutina.
En el centro de nuestro semicírculo, Mujer Espíritu alzo las manos por encima de la cabeza para ofrecer su talento al invisible público celeste.Se brindaba como medio de expresión por si aquel día la Divina Unidad deseaba actuar a través de ella. Además deseaba compartir su talento conmigo, la Mutante adoptada en aquel “walkabout”.
Al concluir la petición dio las gracias con tono alto y enfático. El resto del grupo se unió a ella, gritando su gratitud por los dones del dia aún no manifestados. Según le dijeron, normalmente todo esto se hacía en silencio, gracias a su perfecta comunicación mental, pero lo habían realizado respetando sus limitaciones porque era novata todavía en recibir la telepatía mental, y además era su huésped.
Ese día caminaron hasta bien entrada la tarde. A lo largo de la ruta habían encontrado muy poca vegetación.
El silencio se rompió al atardecer cuando alguien avistó un bosquecillo de árboles enanos. Eran unas plantas de extraño aspecto, con tronco de árbol que se extendía por la parte superior como un arbusto gigante. Eso era lo que Mujer Espíritu había pedido y esperaba.
Mujer Espíritu le cogió de la mano, la llevó hasta los árboles y señaló algo. Ella miró, pero no vio nada. Su excitación la indujo a mirar de nuevo. Entonces descubrió una gran telaraña. Su dibujo era grueso, complejo, y reluciente, con cientos de hilos entretejidos. Al parecer había otras iguales en varios árboles. Ella dijo algo a Outa, quien la conminó a elegir una. Ella no sabía lo que debía buscar, pero había aprendido que los aborígenes elegían por intuición. Señaló una.
Mujer Espíritu saco entonces de su bolsa un aceite aromático y untó toda la superficie redonda de la piel curtida en forma de pandero. Quitó todas las hojas que quedaban lejos del objeto de su interés y luego, colocando la superficie untada de aceite cerca de la telaraña, con un rápido movimiento hacia delante, la saco entera y expertamente enmarcada sobre la piel. Se quedó mirando mientras los demás se acercaban, elegían una telaraña y cada una de las mujeres repetía la misma operación con una de las pieles redondeadas.
Mientras se entretenían con este juego, los demás miembros de la tribu se habían ocupado en encender fuego y encontrar comida para la cena. ´Esta consistió en varias de las enormes arañas de los árboles enanos, unas raíces y un nuevo tubérculo que ya había comido antes y que se parecía al nabo.
Después de la cena, se reunieron en torno al fuego como cada noche. Mujer Espíritu le explicó su talento. Cada ser humano es único, y a cada uno de nosotros se nos otorgan ciertas características que son excepcionalmente fuertes y que pueden llegar a convertirse en un talento. Su contribución a la sociedad era la de Evocadora de Sueños.Todos soñamos, le dijo. A nadie le preocupa recordar sus sueños ni aprender de ellos, pero todos soñamos. “Los sueños son la sombra de la realidad”, explicó. Todo lo que existe, lo que ocurre aquí, se encuentra tambien en el mundo de los sueños. Todas las respuestas están allí. Las telarañas especiales se utilizan en una ceremonia de cánticos y danzas que sirven para solicitar la guía del universo a través de los sueños. Luego, Mujer Espíritu ayuda al soñador a comprender el mensaje.
Tal como ella lo entendió, para ellos “soñar” significa “niveles de conciencia”. Hay un soñar ascentral cuando se remonta a la creación del mundo, un soñar extracorporeo como la meditación profunda, un soñar mientras se duerme…La tribu utiliza a los evocadores de sueños para pedirles consejo en cualquier situación. Creen que pueden hallar la respuesta en un sueño si necesitan ayuda para comprender una relación, una cuestión de salud o el propósito de una experiencia determinada. Loa Mutantes sólo conocen un modo de soñar mientras duermen, pero los Auténticos tienen conciencia de los sueños estando despiertos. Sin usar drogas para controlar la mente, utilizando tan sólo técnicas de respiración y concentración, son capaces de actuar conscientemente en el mundo de los sueños.
Recibí instrucciones de bailar con la evocadora de los sueños. Girar sobre uno mismo da un gran resultado. Plantas con firmeza la pregunta en tu mente y la formulas una y otra vez mientras das vueltas. El giro más efectivo, según la explicación de los aborígenes, es un ejercicio que aumenta los vórtices de energía en siete puntos clave del cuerpo y que consiste en girar siempre hacia la derecha, con los brazos extendidos a los lados.
La gente de la tribu no sueña de noche a menos que lo desee. Consideran que las horas en que se duerme son importantes para el descanso y la recuperación del cuerpo. No es el momento indicado para dividir la energía en diversos proyectos. Ellos creen que la razón por la que los Mutantes sueñan de noche es que en nuestra sociedad no se nos permite soñar con los ojos abiertos.
A la mañana siguiente, Mujer Espíritu, le pidió a través de Outa que recordara mi sueño. Pensó que le sería imposible interpretar su significado porque no contenía nada que pareciera relacionado con Australia, pero aún así se lo contó. Le preguntó que sentía, que emociones suscitaban los objetos y cosas que habían aparecido en su sueño. Fue asombroso el modo en que lo interpretó, siendo totalmente ajeno a ella el estilo de vida civilizado con el que ella había soñado.
Llegó así a comprender que habría ciertas tormentas en su vida, que dejaría de lado personas y cosas en las que había invertido mucho tiempo y energía, pero entonces sabría lo que era sentirse equilibrado y tranquilo y podría evocar esa emoción en cualquier momento en que la necesitara o deseara. Aprendió que podía vivir más de una vida y que había tenido ya la experiencia de una puerta que se cerraba. Aprendió que había llegado un momento en que ya no podía seguir con las mismas personas, lugares y valores y creencias que antes tenía. Para que su alma madurara, había cerrado suavemente una puerta y entrado en un lugar nuevo, en una vida nueva que equivalía a un escalón espiritual más alto. Y lo que era más importante, no tenía que hacer nada con la información. Si sencillamente se limitaba a llevar a la práctica los principios que ella consideraba verdaderos, llegaría a influir en las vidas de quienes estuviera destinada a influir. Las puertas se abrirían. Después de todo, no era su mensaje, ella sólo era la mensajera.Se preguntó si alguno de los que había bailado con la Evocadora de los Sueños compartía los suyos. Antes de que pudiera formular la pregunta, Outa le leyó el pensamiento y dijo: “Sí, Hacedor de Herramientas quiere hablar”. Hacedor de Herramientas era un hombre anciano que estaba especializado no sólo en herramientas, sino también en pinceles, en utensilios de cocina, en casi todo. El había pedido consejo sobre dolores musculares. Su sueño trataba de una tortuga que al salir reptando del billabong, había descubierto que había perdido las patas de un lado de su cuerpo y que estaba coja. Después de que Mujer Espíritu hablara con él sobre el sueño, como había hecho antes conmigo, Hacedor de Herramientas llegó a la conclusión de que había llegado el momento de enseñar su oficio a otro. Tiempo atrás le había encantado la responsabilidad de ser un maestro artesano, pero cada vez era menor el disfrute y mayor la presión que se inflingía a sí mismo, así que se le había indicado la necesidad de un cambio. Perdido el equilibrio entre trabajo y diversión, se había convertido en un ser descentrado.
En los días siguientes le ví enseñar a otros. Cuando le preguntó por sus dolores y achaques, se ahondaron las arrugas de su rostro al sonreirle y le dijo: “Cuando el pensamiento se hizo flexible, las articulaciones se volvieron flexibles. No mas dolor”.

Instrumento de sonido (tromba)





















